16 de abril de 2026
Girasol argentino en auge: producción crece 94% y proyectan un “mar de girasol” con foco exportador
El girasol argentino atraviesa un momento histórico con un crecimiento del 94% en su producción y un fuerte aumento en el ingreso de divisas. Desde ASAGIR destacan el potencial de expansión del cultivo impulsado por la demanda internacional, aunque advierten sobre desafíos estructurales como la presión impositiva y la necesidad de mejorar la infraestructura.
El presidente de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), Juan Martín Salas Oyarzun, aseguró que el sector vive una etapa excepcional, marcada por un fuerte crecimiento productivo y una creciente inserción en los mercados internacionales. “Estamos transitando un momento histórico del girasol argentino”, afirmó durante la inauguración del VIII Congreso Argentino de Girasol.
Según detalló, la producción de grano de la cadena registrará un incremento del 94% respecto de la campaña 2021/22, como resultado de una respuesta coordinada del sector frente al aumento de la demanda global. Este crecimiento no solo se reflejó en mayores volúmenes, sino también en el procesamiento industrial y las exportaciones.
Uno de los datos más destacados es la mejora en eficiencia productiva. La actual campaña alcanzará niveles cercanos al récord histórico de fines de los años noventa —cuando se produjeron siete millones de toneladas— pero utilizando 1,3 millones de hectáreas menos. Esto, según el dirigente, representa un claro avance en sostenibilidad y agregado de valor en origen.
En términos económicos, el impacto también es significativo. Las exportaciones de aceites y subproductos generaron en 2025 casi un 50% más de divisas que el año anterior, lo que refleja el reconocimiento internacional al desarrollo tecnológico y productivo del sector. Además, la producción de aceite alcanzó su nivel más alto desde el año 2000 y continúa en crecimiento en 2026, impulsada por nuevas inversiones y la incorporación de actores a la industria.
De cara al futuro, el escenario es ambicioso. Salas Oyarzun planteó que, si se mantiene la demanda internacional y se recupera la superficie sembrada de fines del siglo XX, la producción podría escalar hasta 9,5 millones de toneladas. “Podemos transformarnos cada vez más en un mar de girasol”, sintetizó.
El foco, sin embargo, estará puesto en el mercado externo, dado que la demanda interna se encuentra plenamente abastecida. En este contexto, India aparece como un socio estratégico clave, al ser el principal importador mundial de aceites vegetales. A la vez, el dirigente remarcó la importancia de diversificar destinos y desarrollar nichos específicos a nivel global.
En paralelo, el sector enfrenta desafíos técnicos y productivos. Entre ellos, la necesidad de mejorar las prácticas de conservación del grano para mantener la calidad, así como reducir la brecha entre los rindes potenciales y los efectivamente obtenidos en los campos. En este proceso, la capacitación y la transferencia de conocimientos serán fundamentales.
El avance tecnológico también juega un rol central. Los desarrollos en genética e investigación han permitido mejorar los rendimientos y el contenido de materia grasa por hectárea, consolidando al girasol como un cultivo cada vez más competitivo.
No obstante, el crecimiento del sector deja en evidencia limitaciones estructurales, especialmente en infraestructura logística. La expansión del área sembrada exige mejoras en el transporte terrestre, fluvial y marítimo, lo que requiere una articulación entre el sector público y privado.
En el plano económico, Salas Oyarzun fue claro al señalar que la reducción de la presión impositiva y la eliminación de restricciones comerciales son condiciones clave para sostener el crecimiento. “Cuando se disipan las amenazas de más impuestos y regulaciones, se desatan las fuerzas productivas”, afirmó.
Finalmente, el dirigente destacó el rol del Congreso Argentino de Girasol como espacio de articulación y desarrollo del sector, donde se abordan desde aspectos científicos y genéticos hasta cuestiones productivas, logísticas y comerciales. En esa línea, reafirmó que la misión de ASAGIR es impulsar el desarrollo sostenible del cultivo mediante el trabajo conjunto de toda la cadena agroindustrial.
